La hostelería es un negocio que, en la mayoría de los casos, tiene servicio exterior. En Sevilla raro es el bar, restaurante o cafetería que no dispone de una terraza acondicionada, ya sea para proteger a los clientes del frío y la lluvia en las temporadas de otoño e invierno o para salvarlos del sol y las altas temperaturas en primavera y verano, que en Sevilla superan los cuarenta grados.
En la hostelería, el tipo de toldo se escoge en función del espacio del que disponemos, pero siempre contando con materiales de primera calidad que nos garanticen la perdurabilidad del toldo. Si la terraza no se extiende más allá del acerado, lo más común es instalar un toldo extensible o de brazo articulado, que es totalmente plegable y muy funcional. Estos quizá sean los más empleados, ya que son toldos baratos en Sevilla y dan sombra al local, aunque no disponga de terraza. Para terrazas de mayor tamaño son empleados los toldos planos o de palillería, que implican la instalación de una estructura fija.
